En el país de mi Alicia y sus maravillas.

"…pero al menos sabemos lo que es la mentira: es precisamente lo que nos han enseñado ustedes. ¿Qué es el espíritu? Conocemos lo contrario, que es el asesinato. ¿Qué es el hombre? Pero ahí, alto, porque lo sabemos. El hombre es esa fuerza que acaba siempre expulsando a los tiranos y a los dioses. Es la fuerza de la evidencia …"

Camus Albert / Cartas a un amigo alemán (fragmento)

(Fuente: extremosdelacordura, vía no-occident)

president theatre by hugo poon hp on Flickr.No entendíamos nada de aquella obra, y tampoco sabíamos pedirle al camarero que nos tomase una foto. Pero supimos amarnos como en casa. Como antes de que aquella casa se llenase de sal y vinagre.

sin título by theonlymagicleftisart on Flickr.Nos conocimos -y desconocimos- junto al hogar de las musas vírgenes.

"Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón.
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos."

— Alejandra Pizarnik

Ahoraen esta hora inocenteyo y la que fui nos sentamosen el umbral de mi mirada.

Las buenas letras son rebeldes frente al ruido y sumisas junto al café.

Todo lo que sé de su nombre.

Se declara el primer asalto, la primera nota, y me veo inmersa en ese atrás. En ese nunca y ese siempre, y ese mientras tanto que se araña en tus caminos. Mi Barcelona querida.

Al compás del estribillo viene corriendo un instante de anuncio de perfumes. Y ahí estoy, en el puerto, mientras tomo un helado y miro los barcos llegar. Esperando ver llegar también los deseos -intactos y sumisos- que nos negamos a cumplir. Recuerdo cada nota de aquellos días de primavera en la costa del silencio. Hoy las cosas no han cambiado mucho. Hay más paz, pero no más respuestas. No sabemos quiénes somos ni dónde esta el camino. Sólo sabemos que no era aquel que seguíamos cuando viajamos al mar.

Y lo cambiamos, lo rompimos y lo montamos de nuevo, piedra a piedra. Hoy todo esta más limpio y en mejor compañía.

Pero nos pesa no saber aún de que sirve tanta piedra y a dónde lleva el maldito camino del que todos hablan. Me pesa no ser capaz de encontrar un verso más puro que los que allí se vertieron. Porque allí estaba perdida, pero desintoxicada, sin jaulas.

Porque escuché el silencio y supe ser alguien. Y cada minuto de aquella gloria esta hoy en estas venas. Lo recuerdo y lo busco, y aún espero encontrarlo. Aquí, lejos del mar, pero cerca de mi.

quieremesiteatreves:

santibalmes:

Cuatro mil días después de aquel año obcecado detecto que al fin te dignaste a cumplir con la cita inaudible. Y me alegro, y me enfado a la vez. Después de estudiar con cuidado este caso ejerciendo a la vez de fiscal y abogado, de juez imparcial, sentencio lo nuestro diciendo que el fallo más grande pasó por guardar solamente los días más gratos y olvidar los demás. Mirarte de frente, admito en voz alta que no pocas veces he sido tentado en coger mi esperanza y lanzarla sin más a la fosa común donde yacen los sueños que nos diferencian. 

Tal vez, ¿has pensado en renunciar? Yo aún no…

"

Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en el aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños
Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

"

— Ángel González